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El Palacio de Fernán Núñez y el Museo del Ferrocarril de Madrid

Dentro de la décimo sexta edición de la Semana de la Arquitectura que se celebra del 30 de septiembre al 7 de octubre, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles participa ofreciendo visitas a sus dos sedes madrileñas, el Palacio de Fernán Núñez y la antigua estación de Delicias, actual Museo del Ferrocarril.

 


Visitas a las dos sedes de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles en Madrid, en la Semana de la Arquitectura
 
 
 

(03/10/2019)  

La semana, organizada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, COAM, y la Fundación Arquitectura COAM, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, incluye debates, exposiciones, itinerarios de arquitectura y urbanismo, cursos y otros actos con la capital como protagonista.

Para el Palacio de Fernán Núñez y la estación de Delicias se han programado vistas guiadas por arquitectos del COAM, desde ayer y hasta el 6 de octubre, para las que es necesaria la inscripción previa en:

www.semanaarquitecturamadrid.com

 

Palacio de Fernán Núñez

Es la sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles desde 1985. Adquirido en 1941 por la Compañía de los Ferrocarriles del Oeste de España, pasó a ser sede del Consejo de Administración de Renfe tras la nacionalización de las compañías ferroviarias. Actualmente es propiedad de Adif y Renfe.

Su origen se remonta a 1753 cuando Blas Jover, miembro del Consejo de Fernando VI, construyó su vivienda en unos terrenos obtenidos por la parcelación de los huertos del Convento de Santa Isabel.

En 1769, tras varios traspasos de la propiedad, Miguel José María de la Cueva, XIII duque de Alburquerque y IV marqués de la Mina, adquirió la vivienda y la transformó. A su muerte en 1803, el edificio se utilizó como cuartel, hospital y viviendas. En 1815, Felipe María Osorio de la Cueva, VII conde de Cervellón, heredó la mansión. Posteriormente contrajo matrimonio con María Francisca de Asís, II duquesa de Fernán-Núñez, y reformaron la mansión entre 1847 y 1849 convirtiéndola en el palacio de estilo romántico que se conserva actualmente y que se convirtió en uno de los centros de la vida social madrileña.

El Palacio se articula en dos áreas: la noble y la de servicio. La parte noble, la mejor conservada, está decorada con alfombras y tapices de la Real Fábrica de Santa Bárbara (algunos basados en cartones de Goya), lámparas de cristal de Murano y Baccarat, sedas y otros elementos de lujosa factura. La de servicio es la que se transformó en oficinas a partir del año 1941.

Entre sus ambientes más significativos pueden citarse el Salón de Baile, que recuerda a la Galería de los Espejos de Versalles, el Salón Isabelino y el Comedor de Gala. También hay que destacar el jardín, diseñado por arquitectos y paisajistas parisinos.  

 

Estación de Delicias

Fue diseñada como estación término de la línea de ferrocarril de Madrid a Ciudad Real, que tenía continuidad hasta la frontera portuguesa por Badajoz. La línea fue abierta al tráfico de modo completo el 3 de febrero de 1879 y, poco después de un año, el 30 de marzo de 1880, se inauguró la estación en un acto presidido por los reyes Alfonso XII y María Cristina.

La empresa que acometió la obra fue la Compañía de Ferrocarril de Ciudad Real a Badajoz y de Almorchón a las minas de carbón de Bélmez, que sería absorbida en ese mismo año por la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante. MZA buscó deshacerse del edificio de Delicias, ya que su sede se encontraba en Atocha, y después de diferentes negociaciones pasó a manos de la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Cáceres y Portugal (MCP), que se encontraba en ese momento terminando sus líneas y buscaba un emplazamiento idóneo en la capital.

El proyecto llevado a cabo en Delicias por el ingeniero francés Émile Cachelièvre se convirtió en la tercera sede central de una compañía ferroviaria en Madrid y tuvo el honor de ser la primera gran estación monumental de la ciudad.

Cerrada al tráfico de viajeros en 1969, y al de mercancías en 1971, algunos de los inmuebles que conformaron su patrimonio industrial han desaparecido o se han transformado al cambiar de uso, pudiendo recomponerse ahora parte de su biografía a partir de los estudios de arqueología industrial que se desarrollan desde el Museo del Ferrocarril de Madrid.

De todo el conjunto de construcciones ferroviarias de Delicias, el edificio de viajeros es el inmueble más relevante de la estación. Se ha convertido en un gran ejemplo de la arquitectura del hierro por su estructura de hierro roblonado, material representativo de la revolución arquitectónica del siglo XIX y símbolo de progreso por su versatilidad y rapidez de construcción. En su ejecución se aplicaron conceptos nacidos de la revolución industrial, como la prefabricación de piezas, el ensamblaje como sistema constructivo, la estandarización y la economía de medios.